EXCURSIÓN DE FIN DE SEMANA A LOS PICOS DE EUROPA
Salimos el viernes por la tarde desde Madrid hacia Santillana del Mar, una villa que conserva aún su sabor medieval con sus casas de hidalgos, sus calles empedradas por las que pasa hasta un pequeño arroyo y su famosa colegiata románica.
El sábado, antes de irnos de este precioso pueblo, visitamos el interior de la colegiata, donde te explican el claustro mediante una grabación que cita capitel por capitel, y el interior de la iglesia con un curioso retablo y el sepulcro de Santa Juliana, la patrona que da origen al nombre de Santillana.
Nos vamos a Comillas, famoso enclave turístico de Cantabria que sí tiene mar, no como Santillana. Aquí merece la pena acercarse al Palacio de Sobrellano, que fue residencia del marqués de Comillas, y al Capricho de Gaudí, uno de los monumentos modernistas más sorprendentes por su originalidad.
En Comillas hay muchos sitios donde poder comer a buen precio, o si no se puede ir a San Vicente de la Barquera, donde también la oferta es abundante.
Por la tarde nos adentramos ya en los Picos de Europa. Vamos hacia Potes por el desfiladero de la Hermida, una de las tres caras de los Picos, donde las montañas van estrechando la carretera poco a poco y ahogando al río Deva que circula por su parte inferior. Este río es famoso por sus salmones y, de hecho, allí se encuentra un monumento al salmón.
Pasamos Potes y vamos a visitar el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, famoso lugar de peregrinación ya que conserva una reliquia del Lignum Crucis, que los monjes enseñan a los visitantes. También destaca el claustro con reproducciones de las miniaturas del Beato de Liébana.
Antes de irnos hay que subir apenas un kilómetro a la ermita de San Miguel, desde donde se contempla una perspectiva del valle de Liébana con los Picos de Europa al fondo.
Como colofón a este día, hay que acercarse a Fuente Dé, donde podemos subir en el teleférico al Mirador del Cable, salvando un desnivel de unos 2000 metros. Es impresionante, tanto la ascensión como la bajada, y la perspectiva que hay desde el mirador (si no hay niebla).
Finalmente, vamos a Potes para cenar y reponer fuerzas para el domingo. Se puede dar una vuelta por el pueblo, y bajar al río Quiviesa por alguno de los muchos puentes que hay en este lugar.
El domingo volvemos al desfiladero de la Hermida para hacer una parada en Lebeña y visitar la iglesia mozárabe de Santa María de Lebeña. Es una iglesia que se conserva perfectamente y que muy amablemente la explica una señora del pueblo.
Seguimos nuestra ruta hasta Panes, donde tomamos un desvío hacia Arenas de Cabrales para recorrer la segunda de las tres caras de los Picos. Se trata de la garganta del Cares.
Quien tenga tiempo, en lugar de hacer esta ruta sólo en coche, puede acercarse hasta el pueblo de Caín y hacer la ruta del Cares a pie.
Nuestro destino es Covadonga, lugar emblemático por ser el origen de la Reconquista y por tener la gruta con la Santina de los asturianos.
El conjunto es sorprendente con la basílica, la cueva, el monumento a Pelayo, la campana, la fuente, etc.
Y, por supuesto, la subida a los lagos (Enol y Ercina). Aquí ocurre lo mismo que en Fuente Dé; hay que tener suerte para verlo en un día soleado.
Finalizamos nuestro recorrido en Cangas de Onís, donde no hay que dejar de ver su famoso puente romano del que cuelga la cruz asturiana y, como curiosidad, una iglesia que conserva un dolmen en su interior.
Después de comer una buena fabada, de regreso para casa.