<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><!-- generator="wordpress/2.2" -->
<rss version="2.0" 
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/">
<channel>
	<title>Comentarios en: La capa de ozono puede reducirse en semanas.</title>
	<link>http://www.culturalsacra.org/blog/2005/01/30/87/</link>
	<description>O novo blog da nosa asociación cultural</description>
	<pubDate>Fri, 18 May 2012 15:59:10 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.2</generator>

	<item>
		<title>Por: Marux&#237;a</title>
		<link>http://www.culturalsacra.org/blog/2005/01/30/87/#comment-111</link>
		<author>Marux&#237;a</author>
		<pubDate>Mon, 31 Jan 2005 21:06:08 +0000</pubDate>
		<guid>http://www.culturalsacra.org/blog/2005/01/30/87/#comment-111</guid>
		<description> Este es un tema muy peliagudo, Miguel, que junto con el que hace referencia al efecto invernadero, se puede decir que son las dos caras de la misma moneda y cuyos efectos ya est&#225;n empezando a ser devastadores. &#201;stos van mucho m&#225;s all&#225; de la alarmante  incidencia en el c&#225;ncer de piel humano o melanoma, quedando tambi&#233;n reflejados en todos los ecosistemas terrestres, animales y vegetales, en forma de (tambi&#233;n) c&#225;ncer de piel en animales e infecciones masivas, alteraraci&#243;n de forma y creciciento de las plantas, p&#233;rdidas de biodiversidad y especies, etc. Tambi&#233;n incide de una forma notable en la contaminaci&#243;n del aire al hacer que se incrementen los niveles de ozono en la superficie terrestre, sobre todo en &#225;reas urbanas, causando problemas respiratorios en much&#237;simas personas y agravamiento del asma en quien lo padece. &lt;br /&gt;
La adopci&#243;n de medidas con car&#225;cter internacional comenz&#243; all&#225; por los setenta cuando los cient&#237;ficos detectaron  enormes vac&#237;os en la capa de ozono que configura la estratosfera; fue a raiz de ese momento que se  comenzaron a estudiar y proponer diversas m&#233;todos  paliativos y de freno en esa  acelerada y sistem&#225;tica destrucci&#243;n. Por supuesto, las  controversias cient&#237;ficas y el choque de importantes intereses econ&#243;micos, hicieron que avanzara despacio (o que pr&#225;cticamente no avanzara) la implantaci&#243;n de medidas correctoras. Algunos paises se hicieron eco pol&#237;tico del asunto y r&#225;pidamente prohibieron el uso de los CFCs como propelentes en los aerosoles, pero la industria avanzaba y, paralelamente, se fueron descubriendo nuevos usos para los CFCs y productos similares. Esto hizo que la producci&#243;n y emisi&#243;n a la atm&#243;sfera de productos destructores de la capa de ozono creciera desproporcionadamente.&lt;br /&gt;
Pero el problema crec&#237;a y crec&#237;a y algunos cient&#237;ficos estaban realmente alarmados porque ve&#237;an que la producci&#243;n de sustancias da&#241;inas segu&#237;a aumentando y ello se reflejaba en el tama&#241;o, cada vez m&#225;s grande, de los "agujeros". Este estado de cosas condujo a la constituci&#243;n de la Convenci&#243;n de Viena en 1985. Fue aquel un tiempo de arduas negociaciones  internacionales que culminaron en la firma del Protocolo de Montreal&lt;br /&gt;
El primer Protocolo de Montreal propon&#237;a la reducci&#243;n a la mitad de los CFCs para el a&#241;o 1998. Las siguientes mediciones realizadas despu&#233;s de la firma de este primer acuerdo demostraron que el da&#241;o en la capa de ozono era mayor de lo previsto  y en 1992 la comunidad internacional firmante del Protocolo decidi&#243; acabar definitivamente con la fabricaci&#243;n de halones en 1994 y con la de CFCs en 1996, en los pa&#237;ses desarrollados. &lt;br /&gt;
Las medidas tomadas  en este acuerdo supusieron un bal&#243;n de ox&#237;geno (nunca mejor dicho) porque gracias a ellas, las  emisiones de sustancias destructoras del ozono disminuyeron  considerablemente. Hay que entender que, desde que se liberan estas sustancias hasta que se forman los da&#241;inos niveles de cloro en la estratosfera, transcurre un per&#237;odo que comprende entre los diez y veinte a&#241;os, por tanto, durante todos estos a&#241;os, los niveles de cloro at&#243;mico han seguido aumentando, pero es de suponer (si otras circunstancias no lo impiden como parece que la alarmante y alarmista noticia que da pie a esta rese&#241;a parece expresar) que est&#233;n ya empezando a disminuir. Los c&#225;lculos m&#225;s optimistas vaticinaban (hasta ahora) que dentro de treinta o cuarenta a&#241;os, podr&#237;a estar restituida la original capa de ozono.&lt;br /&gt;
Parece el final feliz de la pel&#237;cula &#191;verdad?. Personalmente, opino que peca de exceso de optimismo pero no porque no crea que ello no pueda suceder sino porque observo, d&#237;a a d&#237;a, c&#243;mo pensamos, c&#243;mo actuamos y veo demasiados indicios en todos los &#225;mbitos (sobre todo los que se refieren al medio ambiente) que me conducen a una suspicacia social preocupante. En fin, aqu&#237; si que "hay motivo"; hay motivo para la reflexi&#243;n acerca de nuestros actos y sus consecuencias en el medio. De una cosa s&#237; estoy segura y es de que la mejor pol&#237;tica, lo que realmente da resultado en lo particular y en lo global, es el profundo entendimiento de nuestra verdadera implicaci&#243;n para con esta tierra, nuestro hogar, el hogar de todos</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Este es un tema muy peliagudo, Miguel, que junto con el que hace referencia al efecto invernadero, se puede decir que son las dos caras de la misma moneda y cuyos efectos ya est&aacute;n empezando a ser devastadores. &Eacute;stos van mucho m&aacute;s all&aacute; de la alarmante  incidencia en el c&aacute;ncer de piel humano o melanoma, quedando tambi&eacute;n reflejados en todos los ecosistemas terrestres, animales y vegetales, en forma de (tambi&eacute;n) c&aacute;ncer de piel en animales e infecciones masivas, alteraraci&oacute;n de forma y creciciento de las plantas, p&eacute;rdidas de biodiversidad y especies, etc. Tambi&eacute;n incide de una forma notable en la contaminaci&oacute;n del aire al hacer que se incrementen los niveles de ozono en la superficie terrestre, sobre todo en &aacute;reas urbanas, causando problemas respiratorios en much&iacute;simas personas y agravamiento del asma en quien lo padece. <br />
La adopci&oacute;n de medidas con car&aacute;cter internacional comenz&oacute; all&aacute; por los setenta cuando los cient&iacute;ficos detectaron  enormes vac&iacute;os en la capa de ozono que configura la estratosfera; fue a raiz de ese momento que se  comenzaron a estudiar y proponer diversas m&eacute;todos  paliativos y de freno en esa  acelerada y sistem&aacute;tica destrucci&oacute;n. Por supuesto, las  controversias cient&iacute;ficas y el choque de importantes intereses econ&oacute;micos, hicieron que avanzara despacio (o que pr&aacute;cticamente no avanzara) la implantaci&oacute;n de medidas correctoras. Algunos paises se hicieron eco pol&iacute;tico del asunto y r&aacute;pidamente prohibieron el uso de los CFCs como propelentes en los aerosoles, pero la industria avanzaba y, paralelamente, se fueron descubriendo nuevos usos para los CFCs y productos similares. Esto hizo que la producci&oacute;n y emisi&oacute;n a la atm&oacute;sfera de productos destructores de la capa de ozono creciera desproporcionadamente.<br />
Pero el problema crec&iacute;a y crec&iacute;a y algunos cient&iacute;ficos estaban realmente alarmados porque ve&iacute;an que la producci&oacute;n de sustancias da&ntilde;inas segu&iacute;a aumentando y ello se reflejaba en el tama&ntilde;o, cada vez m&aacute;s grande, de los &#8220;agujeros&#8221;. Este estado de cosas condujo a la constituci&oacute;n de la Convenci&oacute;n de Viena en 1985. Fue aquel un tiempo de arduas negociaciones  internacionales que culminaron en la firma del Protocolo de Montreal<br />
El primer Protocolo de Montreal propon&iacute;a la reducci&oacute;n a la mitad de los CFCs para el a&ntilde;o 1998. Las siguientes mediciones realizadas despu&eacute;s de la firma de este primer acuerdo demostraron que el da&ntilde;o en la capa de ozono era mayor de lo previsto  y en 1992 la comunidad internacional firmante del Protocolo decidi&oacute; acabar definitivamente con la fabricaci&oacute;n de halones en 1994 y con la de CFCs en 1996, en los pa&iacute;ses desarrollados. <br />
Las medidas tomadas  en este acuerdo supusieron un bal&oacute;n de ox&iacute;geno (nunca mejor dicho) porque gracias a ellas, las  emisiones de sustancias destructoras del ozono disminuyeron  considerablemente. Hay que entender que, desde que se liberan estas sustancias hasta que se forman los da&ntilde;inos niveles de cloro en la estratosfera, transcurre un per&iacute;odo que comprende entre los diez y veinte a&ntilde;os, por tanto, durante todos estos a&ntilde;os, los niveles de cloro at&oacute;mico han seguido aumentando, pero es de suponer (si otras circunstancias no lo impiden como parece que la alarmante y alarmista noticia que da pie a esta rese&ntilde;a parece expresar) que est&eacute;n ya empezando a disminuir. Los c&aacute;lculos m&aacute;s optimistas vaticinaban (hasta ahora) que dentro de treinta o cuarenta a&ntilde;os, podr&iacute;a estar restituida la original capa de ozono.<br />
Parece el final feliz de la pel&iacute;cula &iquest;verdad?. Personalmente, opino que peca de exceso de optimismo pero no porque no crea que ello no pueda suceder sino porque observo, d&iacute;a a d&iacute;a, c&oacute;mo pensamos, c&oacute;mo actuamos y veo demasiados indicios en todos los &aacute;mbitos (sobre todo los que se refieren al medio ambiente) que me conducen a una suspicacia social preocupante. En fin, aqu&iacute; si que &#8220;hay motivo&#8221;; hay motivo para la reflexi&oacute;n acerca de nuestros actos y sus consecuencias en el medio. De una cosa s&iacute; estoy segura y es de que la mejor pol&iacute;tica, lo que realmente da resultado en lo particular y en lo global, es el profundo entendimiento de nuestra verdadera implicaci&oacute;n para con esta tierra, nuestro hogar, el hogar de todos</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>

