Mi derecho a protestar
Mi derecho a patalear no hay quién me lo quite.
Me importa un pito que los agricultores, los pescadores, los camioneros o las prostitutas se manifiesten, cuando quieran y a la hora que quieran, pero no donde quieran.
Las interminables molestias que cometen constantemente, procurando que sean siempre cuando más daño hacen, no sé si les valdrá de algo a ellos y al gobierno de turno, pero lo que es a mi no hacen otra cosa más que joderme la existencia.
Yo que, a diario, pago precios increíblemente altos y abusivos por las hortalizas, por el pescado y por casi todo de lo que consumo, incluido el carburante, no puedo menos que criticar abiertamente estos comportamientos para con la sociedad, la que se mueve por el suelo, la que trabaja a diario. La eterna sufridora de las discusiones de unos contra sus gobiernos o gobernantes, la sociedad de a pié, la que paga los precios que dicen sin rechistar, por el petróleo o por lo que sea, que motivos no le faltan, seguramente.
Pues que se manifiesten en su pueblo o en su huerto y que hagan el favor de dejar en paz a los que pagamos lo que nos piden y no nos manifestamos contra los precios.
A ver si les ponen a todos un lugar, donde no estorben, para manifestarse y poder pasarse días y días manifestándose tranquilamente. Hasta yo les apoyaría. Lo que no puedo apoyar es que me fastidien continuamente. Si es en la capital porque es en la capital, si es en la carretera, también. ¿Pero dónde puedo esconderme?
Además, si están en contra del gobierno, porque me molestan a mí, que no les hice nada. Esto es como si el vecino de la puerta de enfrente te da una patada en el culo, un buen día por la mañana voy, al día siguiente y me lío a patadas en el culo con todos los vecinos del edificio de la calle de atrás.
Propongo una contrahuelga. Podemos, todos los que compramos hortalizas o lo que cultiven los agricultores, a diario, pasarnos medio año comiendo sardinas en lata, con riesgo de coger el escorbuto, a ver si tienen que vender los tractores para comprar gasoil. Claro que esto beneficiaría a los pescadores, que también se manifiestan, pero podemos alternar y hacer una manifestación trimestral, para protegernos de todos estos, que al final, solo se están aprovechando de los impuestos que yo pago. ¿O se creen que se lo va a dar Zapatero de su bolsillo.
Más cabreado que una mona…
El Dromedario


