Golf Resorts Ferreira de Pantón
La prosperidad de nuestra tierrra se ve y se palpa, sobretodo si sabes (o no) jugar al juego de los palos y los agujeros.
Ya tenemos campo de Golf! gritaban ilusionados los vecinos de Ferreira, al unísono y con la garganta agarrotada por el esfuerzo.
La Xunta dió un grandísimo puñado de euros para hacer un balneario y un gran campo de golf. Y viene muy bien, porque la gente de aquí estabamos deseando tener un campo de golf para poder dar unos palos de vez en cuando. Aunque dicen que al golf se juega al salir del trabajo o los fines de semana o en los puentes o en las vacaciones… y de eso aquí no hay.
Llegó la bestia, el inicio del camino que nos llevará del arado al espectáculo. Pronto se empezarán a ver las fotos del contraste colgadas en interner, con las que alucinarán los internautas. Pronto aparecerá una vieja trasladándose en una burra y al fondo un golfista, con sus semigorras, sus palos, sus atuendos “lacoste” y sus buenos zapatones con clavos para asirse con seguridad el terreno.. ah! y el caddy, que seguramente será de “birmingan” o un espabilado andaluz, más avezado ya en saquear en lo posible a los señoritos.
Pues sí, llegaron los señoritos… y que bien juegan al golf y que bien se “balnean” y que bien se lo pasan.
Tengo que dar la razón a Miguel, que escribió hace unos días en este portal un comentario, entre humorístiso y desgarrado, sobre la realidad de la Ribeira Sacra en la vida diaria del “payaso”. Y es que por no ser seguramente no seremos los payasos de la tele, seremos payasos rurales, que nos pagan menos y somos más tontos. Realmente no necesitamos actuar, somos así.
Estas actuaciones no son más que susurros de lo que se avecina. Me temo que acabaremos no teniendo categoría ni de payaso.


