16.000 españoles mueren al año a causa de la contaminación

Así lo dijo en la rueda de prensa celebrada en Gijón tras la firma de un convenio de colaboración con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), para la preservación del patrimonio natural, los hábitats de interés, el paisaje o los dominios públicos hidráulicos y marítimo-terrestres.
Previamente, durante la intervención de la ministra en la inauguración de la jornada organizada por la Red Española de Ciudades por el Clima, Narbona destacó que esta cifra supera la de los fallecidos “en accidentes de tráfico o laborales”.
Narbona resaltó que las causas de muerte relacionadas con la contaminación están “ligadas sobre todo con enfermedades respiratorias, como alergias, trastornos de la vista, pulmonares”.
Todo ello provoca “un agravamiento y aceleración de los procesos de la enfermedad”.
Contaminación atmosférica
Respecto a la contaminación atmosférica, indicó que está en estudio la Ley de Calidad del Aire, para “aplicar las exigencias a escala europea que obligan a una evaluación de la contaminación de forma sistemática”.
Además, la titular de Medio Ambiente apuntó que los tres niveles de la Administración nacional, autonómico y local– “pueden y deben tomar medidas en el transporte”.
Narbona citó varias medidas como la utilización de combustibles menos contaminantes, como el biodiésel en Asturias, el fomento del transporte público o la peatonalización de calles.
Llueve poco y a destiempo
Asimismo, destacó que el conjunto del país ha sufrido un año hidrológico “globalmente seco”.
La cuenca del Júcar y los embalses de la cabecera del Tajo viven el año menos lluvioso de su historia
Según afirmó, se produjeron un 21 % menos de lluvias que la media y las zonas más afectadas fueron la cuenca del Júcar y los embalses situados en la cabecera del Tajo.
En estas áreas fue el “año menos lluvioso de su historia”.
Por este motivo, el Ministerio, a través el programa del “Agua”, prevé actuaciones encaminadas a la modernización de los regadíos y la disminución de las pérdidas de agua.
A este respecto, resaltó la importancia de un buen uso de este recurso, especialmente de cara a una permanente sequía.
“Si no hay agua, poco podemos tener a partir de ahí”, apostilló.
Recapacitemos un poco y pensemos en las consecuentas futuras de nuestro tétrico avance. ¿Hacia dónde?
El nivel de ozono en el Polo Sur se redujo en 2006 en una cantidad de 40 millones de toneladas, lo que supera incluso la cifra récord de 2000, cuando se perdieron 39 millones de toneladas, según mediciones del satélite Envisat de la Agencia Espacial Europea (ESA).

