Senderismo, trekking o carreirismo
Permítanme una vez más defender un estilo propio para la Ribeira Sacra, una identidad o una filosofía…. yo que sé, pero diferenciadora de otros lugares y estilos de vida. Poco glamour encontrarán los visitantes en nuestra tierra, ni siquiera atracciones visuales dominantes. Pocas partes de nuestra estructura están dentro de las instrucciones nacionales o internacionales al buen turista, de cara a pasar un fin de semana o unos días realmente inolvidables.
Quiero referirme esta vez a la concatenación nerviosa que siembra cada lugar de nuestro país que merece la distinción de visitable… a pié.
¿Senderismo o carreirismo?
No es por estar en contra de todo, cosa por la que ya se me va conociendo, ni por tratar de que no nos lleguen algunos avances importados que tan ilustres resultados parecen, solo parecen, estar dando en otros lugares.
Cuando llegamos a un paraje natural, lugar desconocido de antemano, lo primero que nos encontramos son las benditas “rutas de senderismo”. Pues mira que bien, llegas a un lugar excepcional, con un encanto especial y enseguida llega alguien que trata de guiarte por un camino específico, su camino. Algunos troncos que parecen sacados del Exin Castillos, un puñado de clavos y un bote de pintura y ya tenemos una “ruta de senderismo”.
Emulando a aquel gran estadista, ya medio olvidado, diría: ¿“y quién le dijo a usted que yo quiero ir por ese camino?”
A mi modo de pensar o de “contrapensar” lo puedo tomar como una amabilidad por parte de los organizadores del terruño, para que no me embarre pisando las lechugas o los nabos si me equivoco de camino, ya que llegando desde Madrid o Barcelona no es fácil distinguir una ensalada clavada en el suelo de una loseta de Porcelanosa.
Algo tontos pueden parecer los que se llegan hasta aquí desde las grandes ciudades, pero en cuanto se desperezan y sacuden las legañas ya no hay quién los engañe.
En fin, que lo que venía a proponer y que casi se me olvida es que, a mi entender, sería más útil y, sobre todo, daría un mayor aire de libertad a la Ribeira Sacra, es que todos los caminos estén señalizados debidamente, que no lo están, y que cada cual elija el que quiera.
No sería mala idea que se unieran todos los ayuntamientos y confeccionaran un único mapa (en vez de doscientos, que los hay) y que cada cual elija a donde quiere llegar.
Saludos.
Miguel


